miércoles, 30 de septiembre de 2020
Poesía. No encuentro los lugares donde antes me encontrara perdido
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Poesía. ¿Quién sería de no haber sido aquel que fui?
¿Quién sería de no haber sido aquel que fui?
Si mi principio no habrá de ser también mi fin,
si un cielo saturnino no hubiera
sobre mí inscrito el sombrío signo
de que el cordón que a otros da la vida
a mí me la quiso quitar sin haberla tenido siquiera.
Si esa tarde de ese día de verano
el médico no hubiese prestado oídos
al ominoso silencio de una criatura.
Si en lugar del sombrío signo
un auspicio distinto,
—el llanto de mis congéneres, por ejemplo—
hubiera sido.
Si de joven no me hubiera sentido ya viejo,
como si ya hubiera vivido lo que habré de vivir,
por vislumbrar —¿acaso recordar?—
que el fin es también el principio
y ser custodio del presagio abrasador
de que retornaré una vez más,
bajo un renovado signo,
para volver a jurar:
Yo soy el que soy.
sábado, 15 de agosto de 2020
Poesía. Que alguien me jure que este es mi destino
Que alguien me jure que este
-y no otro cualquiera-
es mi destino,
que estos días y estas noches
son parte de algún plan insondable,
cuyo sentido habré de percibir algún día.
Quizá recién en el lecho de mi muerte
habré de percibir, al fin y al cabo,
mi mortal ciclo en este mundo,
desde su comienzo a su fin,
y en cada esquina, bien o mal torcida,
encontraré una divina y piadosa sonrisa
anunciadora de la pequeña felicidad
de volver, una vez más, a torcer, bien o mal,
sobre las mismas esquinas
la dirección de mis andanzas juveniles
y no tan juveniles errores y arrepentimientos.
Soñaría entonces enmendarlos
si el mismo Dios que me ha condenado
me señalara exactamente cuáles son
y cómo pude cometerlos.
Pero el Dios invocado es el torcedor de las esquinas,
interrogadas inocentemente tantas veces,
y no perdona a quien ha recorrido,
una y otra vez,
aquellas calles oblicuas,
sobre las que se ha vuelto hombre,
dichoso y pecador.